El exdirector del Instituto Nacional de Estadística (INE), Yuri Miranda, alertó sobre el riesgo de desactualización de la cartografía si la gran encuesta se lleva adelante dentro de dos años, como se determinó en una reunión entre el Ejecutivo y el Consejo Nacional de Autonomías.
“Si uno hace la actualización cartográfica el 2021 y hacen el censo después de tres años, o sea, tenemos un crecimiento poblacional de 1.7%, entonces puede ser que la cartografía envejezca; es decir que ya no sirva. Es decir, el trabajo que se está realizando en este momento, el que se ha hecho el año pasado, ya no tiene ningún sentido llevarlo al censo de 2024”, explicó la exautoridad del INE.
Autoridades del Órgano Ejecutivo y gobernadores de ocho departamentos definieron el 12 de julio suspender el Censo de Población y Vivienda hasta el primer semestre del 2024. Dos días después, el presidente del Estado promulgó el Decreto Supremo 4760 donde se confirma que el relevamiento de datos se ejecutará en dos años.
Si el Censo se lleva adelante el 2024, se debe trabajar en una nueva actualización cartográfica desde el segundo semestre de 2022, porque la actualización cartográfica tiene su tiempo de vida, aseguró Miranda.
“Pienso que técnicamente es innecesario alargar el censo hasta el 2024, no tiene sentido porque el INE ya ha avanzado; la cartografía envejece, como se dice técnicamente. Yo pienso que el 2023 es una fecha óptima”, sostuvo la exautoridad del INE.
El director ejecutivo de la Fundación Jubileo, Juan Carlos Núñez, también coincidió con Miranda para que el censo se lleve adelante el 2023, pero antes el INE debe brindar los datos exactos sobre los avances que se tienen.
“La gran pregunta es por qué hasta 2024, cuando si supiéramos los datos del INE podríamos planificar adecuadamente la realización hasta no más del segundo semestre de 2023 para que así podamos tener más bien en 2024 los datos finales del censo y planificar adecuadamente el país”, dijo en contacto con la Red Unitel.
La exautoridad del INE sostuvo que la postergación del censo para el 2024 le resta credibilidad a la institución estadística porque inicialmente se garantizó que el levantamiento de datos se realizaría en noviembre próximo. “El director (del INE) tiene que pronunciarse y hablar en un sentido netamente técnico y mostrarnos por qué el censo tiene que realizase el 2024”, apuntó.
El 8 de junio, el entonces director del INE, Humberto Arandia, comunicó que la actualización cartográfica tiene un avance de aproximadamente 23% y una planificación al 100%.
“A un proyecto se le puede medir desde la ejecución presupuestaria propiamente dicha o desde la ejecución física o logística (y en ese sentido) destacar que la etapa de planificación se encuentra concluida en un 100%, la actualización cartográfica 23%, aproximadamente, y el resto de etapas (también) tienen un avance significativo”, aseguró Arandia en ese entonces.
Este lunes, en Santa Cruz se desarrolla un paro cívico en demanda para que la gran encuesta se ejecute el 2023 y no el 2024, como establece el decreto.
El dirigente del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), Manuel Morales, teme que el 2024 el Gobierno se valga de argumentos como “que es un censo tardío, sesgado por campañas políticas” para nuevamente postergar el empadronamiento.
“Le va privar al próximo Gobierno de una herramienta fundamental para la planificación del desarrollo”, sostuvo Morales.
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