
A un kilómetro al sur de la Plaza Principal de Colcapirhua, funcionan 50 ladrilleras de manera artesanal. El humo que emana de los hornos impregna a cerca de 1.250 vecinos que viven en el lugar y sufren los efectos de la contaminación ambiental.
En Cochabamba, el sector ladrillero es el más contaminante (8 por ciento ), después del autotransporte (90 por ciento ). Las autoridades de la Gobernación anunciaron para hoy una reunión con las alcaldías de Sacaba, Cochabamba, Colcapirhua y Sipe Sipe para evaluar las acciones que toman para frenar la contaminación atmosférica y qué hacer con las industrias artesanales.
Ubicar a las ladrilleras de Colcapirhua resulta fácil pues el humo negro que se desprende de los hornos se distingue a la distancia y sirve de guía. Están ubicadas en la zona de Esquilán Grande. En el lugar, la actividad está centrada en la fabricación de ladrillo tipo gambote. Algunos hornos funcionan en los patios de las casas y otros ocupan terrenos completos donde no faltan los huecos profundos debido a la extracción de la arcilla. Su elaboración, carga y descarga son totalmente manuales.
A medida que uno se acerca a los hornos tipo volcán, es decir, a cielo abierto, se siente el olor de la ceniza que impregna a todos los que se asoman al sitio. Los ojos comienzan a lagrimear y hay molestias en la garganta. El dirigente vecinal José Villarroel dice que la situación es más crítica en la mañana. A esa hora todo el ambiente está lleno de humo y el olor es más intenso. El vecino sospecha que usan llantas, aunque están prohibidos de hacerlo.
La quema es manual y rudimentaria. Muchos realizan la actividad con sus esposas e hijos. El proceso dura una semana y se utiliza leña que consiguen de los aserraderos.
El dirigente del Sindicato de Productores Artesanos de Ladrillo Esquilán Grande, Félix Choque, explica que se quema ladrillo una vez al mes o cada dos meses. Recuerda que comenzaron en el oficio hace décadas, cuando el lugar aún era deshabitado. Dice que el sitio no es apto para la agricultura porque el terreno es arcilloso y se inunda en época de lluvia.
Con el paso de los años el lugar se urbanizó y los pobladores exigen el desalojo de las industrias del lugar.
El jefe de Medio Ambiente de la Alcaldía de Colcapirhua, Ciro Bascopé Galarza, admite que existe contaminación atmosférica en la zona, pero no cuentan con equipos para la medición de los índices de polución, explica que las industrias ya realizaron mejoras para reducir el daño ambiental. Los últimos acuerdos alcanzados son que cada asociado tenga un horno, que la quema sea totalmente a leña y la instalación de un sistema de ventilación para acelerar el tiempo de cocción del producto. Reitera que no se autoriza el funcionamiento de más hornos.
Como política municipal, se ha determinado un plazo de cuatro años para el retiro definitivo de las industrias.
La permanencia de las ladrilleras en el lugar estará condicionada al cumplimiento de tareas de mitigación futuras como la instalación de gas natural y el cambio de hornos, de tipo volcán a Hoffman (cerrados y a gas).
Explica que la Alcaldía prevé, a futuro, apoyar el traslado de las dos asociaciones al Parque Industrial de Santiváñez.
En Sacaba hay 45 hornos y ninguno en Quillacollo
En el municipio de Sacaba funcionan 45 hornos artesanales en las zonas de Oroncoma, Chacacollo, Quintanilla y Esmeralda.
La directora de Medio Ambiente de la Alcaldía de Sacaba, Dora Claros, dice que hubo avances para reducir el impacto ambiental de las ladrilleras con la instalación de ventiladores que hacen más corto el tiempo de quema.
La implementación de la tecnología se la realizó con el apoyo de la Agencia de Cooperación Suiza, Swisscontact.
Admite que no se tiene planificado el traslado de los hornos, pero se avanzará en el mejoramiento de la tecnología para mitigar la emisión de gases contaminantes.
El secretario de Desarrollo Productivo y Medio Ambiente de Quillacollo, Milton Copa, asegura que en el municipio no funcionan ni ladrilleras ni caleras porque el terreno no es adecuado para la fabricación de ladrillo. Esta información fue enviada a la Contraloría Departamental.
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