PRODUCTOS FALSIFICADOS AUMENTAN EN EL MERCADO BOLIVIANO

“Imagínese comprar un aceite para cocinar, productos lácteos para sus hijos o un detergente para lavar ropa, confiando que son originales y resultan ser falsificados. Cuántas veces lo que parece una ganga, acaba siendo un riesgo para la salud y un golpe para el bolsillo. La falsificación de alimentos envasados y productos de limpieza es más que un engaño comercial: es una amenaza para la gente y una competencia desleal para quienes producen, importan y comercializan legalmente”, dijo el Gerente General del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, al presentar en Conferencia de Prensa los resultados de un sondeo de opinión realizado por el IBCE, en el marco de un estudio que desarrolla sobre contrabando y falsificación, a ser entregado en noviembre.
EL ENGAÑO SE HA VUELTO COTIDIANO
El sondeo de percepción ciudadana llevado a cabo por el IBCE (27/OCT-4/NOV/2026), con 1.234 respuestas, reveló que un 69% de los encuestados compró alguna vez un alimento envasado o producto de limpieza creyendo que era original y resultó falso; para el 92%, la falsificación de productos aumentó en el último año. “7 de cada 10 personas reconocen haber sido engañadas, sin darse cuenta de inmediato. Cuando se falsifica un producto no solo se suplanta una marca: se traiciona la confianza del comprador”, sostuvo Rodríguez. El sondeo mostró que el 70% compra habitualmente alimentos envasados o productos de limpieza en mercados informales o comercio callejero buscando “precios baratos”, aunque el 90% dice que desconfía si el precio es demasiado bajo. “Cuando el dinero no alcanza, las familias buscan ahorrar, pero: ¿cuánto realmente se ahorra al comprar algo que no se sabe qué contiene, cómo fue elaborado o de dónde procede? Al final del día, un producto falsificado puede resultar más caro que el original”, reflexionó.
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