Bolivia sigue demostrando que las oportunidades productivas pueden ir tan lejos como se las propongan. Esta vez, el reconocimiento llega con un producto que acompaña a los bolivianos desde el desayuno: huevos y yemas secas, que hoy ya cruzan fronteras con el sello nacional.
Lo que hace más meritorio este avance es el salto que se dio en poco tiempo. Entre 2019 y 2021, las exportaciones eran prácticamente nulas. Pero la historia cambió: en 2023 se registraron ventas superiores a 940 mil dólares y se enviaron más de 117 toneladas al exterior desde Santa Cruz hacia Paraguay.
Y el crecimiento no se detiene. Solo entre enero y septiembre de 2025 ya se alcanzaron 318 mil dólares, una clara señal de que este producto boliviano está empezando a ganarse su lugar en el comercio internacional.
Este nuevo logro nos recuerda que cuando la producción se hace con visión y valor agregado, hasta lo más cotidiano puede convertirse en una gran noticia. Bolivia está demostrando que tiene mucho que ofrecer… y que nuestro potencial no se rompe fácilmente.
© 2021 IBCE - derechos reservados