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Acceso desigual a vacunas afecta a naciones pobres

  Publicado el: 04 de agosto de 2021
Crisis. Las pérdidas son incalculables y la recuperación del sector puede demorar años
ECONOMÍA

Tras la crisis sanitaria, la reactivación del sector turismo en Bolivia no llega ni al 20%. Operadores y hoteleros admiten que las pérdidas son incuantificables y que la recuperación podría demorar años, pero depende del proceso de vacunación e incentivos.

La Organización Mundial del Turismo (OMT), en su último informe difundido el 21 de julio pasado, estableció que a consecuencia del COVID-19, la mayor crisis de la historia de la industria sin chimeneas ingresó a su segundo año. Para justificar este panorama crítico, sostuvo que entre enero y mayo de este año las llegadas de turistas internacionales a los diferentes países del mundo fueron 85% inferiores a las de 2019 y 65% menores a las de 2020.

Los datos del organismo muestran que durante los cinco primeros meses del año, los destinos mundiales registraron 147 millones menos de llegadas internacionales que en el mismo periodo de 2020, o 460 millones menos que en 2019.

Empero, observó una subida relativamente pequeña en mayo con un declive de las llegadas del 82% (en comparación con mayo de 2019), tras haber caído un 86% en abril de esta gestión.

Esta tendencia de ligero repunte se registró cuando algunos destinos empezaron a flexibilizar las restricciones y aumentó ligeramente la confianza de los consumidores o viajeros.

Este balance no es ajeno a Bolivia debido a que operadores y hoteleros concluyen que la reactivación económica del sector turismo no llega ni al 20%.

FUENTE:ENCUESTA GLOBAL A EXPERTOS EN TURISMO OMT

Por ejemplo, para el presidente de la Asociación Boliviana de Agencias de Viajes y Turismo (ABAVYT), Marco Antonio Mercado, el sector está paralizado más de un año. “Lamentablemente no tenemos estadísticas actualizadas como el INE (Instituto Nacional de Estadística) o un obserreacvatorio turístico, pero sí debemos informar que de un 100% se ha reactivado un 20%”, aseguró.

No obstante, para el nuevo presidente de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo (Canotur), Jorge Arroyo, el porcentaje de recuperación es mucho menor. “Incluso se podría decir que el sector no ha llegado a recuperarse ni en un 10%”, dijo a LA RAZÓN.

CIFRAS. Agregó que para tener una idea de la magnitud de la crisis, “durante el año 2019 ingresaron al país 1.475.902 de turistas extranjeros, mientras que en 2020 ingresaron apenas 376.980. Si consideramos a China como uno de los mercados emergentes con mayor crecimiento en visitas a nuestro país, observamos que en 2019 se registró 15.759 visitantes, mientras que en el año 2020 apenas 2.896. Es decir, estamos hablando de más de un 75% de decrecimiento en el ingreso de extranjeros al país”.

En esa misma línea, el presidente de la Cámara Hotelera de Bolivia, Luis Ampuero, precisó que este sector “sobrevive” a la crisis. “El turismo captaba $us 1.400 millones antes de la pandemia, en este momento no se supera el 20% de eso. Estamos sin ingresos desde abril, prácticamente. Las empresas que están abiertas estamos sobreviviendo, aguantando día a día con el compromiso de los empresarios y también de nuestro personal, el sacrificio es compartido”, dijo.

La situación es tan crítica que está totalmente “desbaratado” el sector turístico y hotelería, alertó. “Hay un número indeterminado pero importante que han cerrado, no podemos decir que han quebrado, han cerrado, porque no se pueden sostener. De qué te sirve operar con dos piezas cuando necesitas el 70% de ocupación para alcanzar tu punto de equilibrio”.

De igual manera, operadores y hoteleros coinciden en que la recuperación del sector turismo puede demorar entre uno y dos años, pero este proceso depende de incentivos y sobre todo de la vacunación de la población boliviana.

En este último tema, para el presidente de las agencias de viajes, Marco Antonio Mercado, es importante crear una “cultura de vacunación” en el país. “El motivar a que las personas estén vacunadas va a implicar que las empresas tomen sus propias determinaciones comerciales (…) que al estar vacunadas sientan esa seguridad —con los protocolos de bioseguridad— de poder viajar”, señaló.

REACTIVACIÓN. La Organización Mundial del Turismo (OMT), en mayo, llevó adelante una encuesta global entre expertos turísticos de diferentes regiones del mundo sobre el impacto del COVID- 19 en este sector, pero sobre todo del tiempo que se necesita para su recuperación.

A nivel mundial, los resultados señalan que en esta gestión el sector turismo se recuperará 1%, en 2022 llegará a un 14% y a partir de 2024 puede llegar recién al 50%.

En América, este año no se observará ninguna reactivación, pero se espera que esa situación cambie para 2023, cuando llegue al 41%. (Ver infografía)

PROMOCIÓN.El sector reclama acciones de promoción e incentivos. Operadores piden una ‘ley excepcional’ para recuperarse

Facilidades de ingreso a Bolivia, aceptar pasaportes de bioseguridad, eliminar la cuarentena de 10 días al llegar a Bolivia, promoción y rehabilitar el Consejo Consultivo Público-Privado de Turismo, son algunos temas que deben ser considerados a través de una “ley excepcional” para la reactivación del turismo”.

Se trata de una propuesta de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo (Canotur), que busca ubicar nuevamente a Bolivia en el mercado de los grandes países emisores de turistas a escala mundial.

“Sabemos que si el país encara una campaña de promoción seria, una campaña que muestre que somos una nación preparada y acreditada con todos los protocolos y sellos de bioseguridad, acompañado de medidas que incentiven y den facilidades de migración a los mercados emisores de turistas, la recuperación se dará antes de lo previsto y con un efecto multiplicador que beneficiará al sector turístico y, en sí, a toda la economía”, detalló a este medio el presidente de Canotur, Jorge Arroyo.

Esta norma debe ser considerada con “urgencia” —dijo— debido a que ese sector se encuentra en una situación “crítica” porque, al no contar con turistas, tanto tour operadores como hoteles y prácticamente toda la cadena de valor afrontan el riesgo de cerrar sus empresas y finalizar contratos con la mayoría de los empleados.

Según Arroyo, la recuperación del sector se ve dificultada por factores que Bolivia impone al posible visitante, como ser una cuarentena de 10 días al llegar al país, cuando esto puede facilitarse y flexibilizarse simplemente pidiendo un PCR negativo.

Además, la conectividad aérea es deficiente, aunque hay algunas líneas aéreas que vuelan a y desde EEUU y Europa. “Comparativa y competitivamente, en estos momentos nos superan los países vecinos, en los cuales las autoridades ya han logrado obtener el Safe Travel de la WTTC, una certificación internacional de bioseguridad, que es lo que exigen los mercados internacionales”, argumentó el ejecutivo.

MERCADO. Aprovechando la diversidad del país, los operadores buscan impulsar el turismo interno. FOTOS LA RAZÓN ARCHIVO

En ese marco, insistió en que con la experiencia que tienen los asociados a Canotur en la apertura y conciliación de nuevos mercados, están seguros de que si el Gobierno acepta la propuesta de elaborar y aprobar una “ley excepcional de reactivación del turismo con carácter de urgencia, se podrá poner en funcionamiento a todo el sector a corto plazo”.

Por su parte, el presidente de la Cámara Hotelera de Bolivia, Luis Ampuero, exigió al Gobierno un fondo de reactivación de ese sector.

De acuerdo a la evaluación del ejecutivo, la situación de los hoteles en el país es “muy incierta”, sobre todo porque las diferentes entidades financieras públicas y privadas se niegan a otorgar préstamos o créditos a las empresas dedicadas a la hotelería o al turismo.

Para afrontar ese panorama, “se requiere financiamiento y es necesaria una labor proactiva del Gobierno con las entidades financieras para crear un Fondo de Garantía”, sostuvo.

Ampuero pidió a las autoridades nacionales confiar en la recuperación de ese sector que genera miles de empleos directos e indirectos. “Vamos a pasar el bache. Necesitamos un fondo de reactivación, la hotelería no está estática”, finalizó.