La ciberseguridad se ha convertido en una preocupación creciente para la industria logística, a medida que los proveedores de servicios están cada vez más integrados en las operaciones de sus clientes. Los recientes incidentes que involucraron a CEVA Logistics y Uber Freight muestran que los efectos de un ataque pueden trascender los sistemas informáticos y alcanzar embarques, información de clientes y cadenas de suministro, reporta Ti.
En el caso de CEVA Logistics, la compañía sufrió un ciberataque el 29 de julio que afectó las operaciones de ocho centros de almacenamiento que respaldan su negocio de logística contractual en Europa. Aunque CEVA señaló que el incidente estaba contenido en los sitios afectados y que sus sistemas globales no habían sido comprometidos, clientes reportaron retrasos en los envíos y posibles cancelaciones de pedidos.
El análisis destaca que “los efectos se han extendido más allá de las operaciones logísticas”, debido a la posible exposición de información de clientes. Varias empresas que utilizan a CEVA para almacenamiento y fulfillment informaron que datos como nombres, direcciones, números telefónicos y correos electrónicos podrían haber sido afectados.
El retailer neerlandés Bol advirtió sobre posibles retrasos y cancelaciones, mientras que De Bijenkorf, Ajax, ING y Ace & Tate también informaron afectaciones en información relacionada con sus despachos. Valve, empresa detrás de Steam, notificó asimismo a clientes que habían adquirido reci entemente hardware sobre una posible exposición de sus datos de entrega.
Para Ti el caso “pone de relieve la creciente dependencia de retailers y otras empresas de proveedores logísticos externos”. En ese contexto, advierte que “una interrupción en un solo proveedor logístico puede convertirse rápidamente en un problema de servicio al cliente para múltiples empresas”.
Las autoridades neerlandesas habrían recibido notificaciones de brechas de seguridad de 10 organizaciones vinculadas con el incidente. Sin embargo, CEVA no ha informado cuántos datos fueron efectivamente accedidos ni si recibió una solicitud de rescate, mientras la investigación continúa.
Uber Freight, por su parte, investiga las afirmaciones del grupo de hackers Helix, que asegura haber accedido a datos de la compañía, incluidos buzones de correo, almacenamiento en la nube, archivos de cuentas por pagar y documentos de despacho.
Parte del material publicado por el grupo aparentemente contiene correspondencia con clientes de Uber Freight, aunque su autenticidad no ha sido verificada de manera independiente.
En este caso, el análisis señala que “por ahora, el impacto operacional parece limitado”. Uber Freight ha informado que sus sistemas funcionan normalmente y que el incidente no ha afectado su negocio. La principal preocupación se concentra en la posible exposición de información corporativa y de clientes.
El grupo Helix ha incrementado sus ataques contra empresas de transporte y otros negocios con grandes volúmenes de datos, utilizando el robo de información y la amenaza de publicación como mecanismo para exigir rescates.
Google ha vinculado a Helix con la actividad denominada UNC6671 y señaló que el grupo utiliza técnicas de ingeniería social, incluidas llamadas a mesas de ayuda de TI para convencer a empleados de restablecer contraseñas.
De acuerdo con Ti, estas actividades habrían generado al menos US$10,6 millones en pagos de rescate entre enero y mayo de 2026.
Los casos de CEVA Logistics y Uber Freight reflejan así una vulnerabilidad que adquiere mayor relevancia para el sector. Como plantea Ti, “a medida que las capacidades de IA y ciberseguridad continúan avanzando, ¿por qué las compañías logísticas siguen siendo vulnerables a amenazas cibernéticas cada vez más sofisticadas?”.





