La compañía Maersk anunció nuevas inversiones estratégicas en dos instalaciones interiores en Rio Grande y Paranaguá. Este desarrollo busca fortalecer su red logística en el sur de Brasil para responder a la creciente demanda de soluciones integradas.
Ambos sitios fueron seleccionados por su ubicación privilegiada dentro de corredores de exportación de alto volumen. Además, su cercanía a los principales centros de producción permite una rotación de contenedores mucho más rápida. De este modo, la empresa refuerza su compromiso a largo plazo con los flujos comerciales de América del Sur.
En Rio Grande, la nueva instalación cuenta con aproximadamente 70.000 m² de superficie operativa. Este depósito multipropósito está diseñado para el manejo de carga seca y refrigerada a solo 2.5 km del puerto. Por otro lado, en Paranaguá, la terminal se expandió hasta alcanzar los 6.000 m² de área de servicios. Esta ampliación responde específicamente a la necesidad de mayor espacio durante los picos de demanda del sector agroindustrial. En consecuencia, Maersk logra reducir los tiempos de espera y optimiza el flujo de camiones en las zonas portuarias.
Tecnologías para la sostenibilidad
Asimismo, estas instalaciones incorporan tecnologías para mejorar la sostenibilidad de las operaciones. El diseño incluye sistemas de tratamiento de residuos y reutilización de agua para minimizar el impacto ambiental. Por otra parte, la infraestructura permite integrar servicios de inspección, limpieza y reparación de contenedores en un solo lugar. Esto beneficia directamente a los exportadores de productos refrigerados y de carga industrial que buscan mayor fiabilidad. De hecho, la integración con el transporte terrestre y marítimo simplifica considerablemente la cadena de suministro de los clientes.
La red logística nacional de la compañía en Brasil supera ahora los 360.000 m² de superficie. Con presencia en puntos clave como Santos, Manaos e Itajaí, Maersk consolida su liderazgo en el mercado regional. La capacidad de ofrecer soluciones de extremo a extremo se vuelve un diferencial clave en un entorno comercial exigente.





