La captura de Maduro por parte de Estados Unidos y los intereses de Trump por controlar el petróleo venezolano no han afectado, de momento, el comercio de contenedores. De hecho, no existen grandes servicios directos regulares de larga distancia que hagan escala en Venezuela. Según datos de Linerlytica referenciados por el analista Lars Jensen, CEO de Vespucci Maritime, “solo” hay siete servicios feeder que operen en el país: “Los volúmenes implicados son mínimos”, insiste.
Y es que los dos principales puertos venezolanos de contenedores, La Guaira y Puerto Cabello, operan juntos alrededor de 1,2 millones de teus anuales, detalla el analista, y añade que, si “hipotéticamente el comercio se detuviera, algo que no ocurrirá, no habría impacto alguno en la oferta y la demanda globales, dado que no hay hubs de transbordo implicados y las principales rutas de navegación de portacontenedores no pasan por el territorio venezolano”.
El presidente de la Federal Maritime Commission, Louis E. Sola, vinculado a la Administración Trump, ha asegurado en una entrevista al medio especializado FreightWaves que “las instalaciones de contenedores de Puerto Cabello, el mayor de Venezuela, quedaron en un estado de grave deterioro bajo el régimen de Maduro”, y que “Maersk sigue haciendo escala en el puerto utilizando el mismo equipamiento de la anterior administración de la terminal”, mientras que otras instalaciones “son un desastre” o, directamente, “están literalmente en ruinas”, enfatiza el republicano.
Maersk ya ha anunciado que continuará operando “donde las condiciones sean seguras y cumplan con las sanciones y regulaciones internacionales”, y que están monitorizando la situación. Por su parte, CMA CGM ha asegurado que “los puertos venezolanos permanecen operativos y las operaciones de nuestros buques continúan con normalidad”.
El petróleo, la otra cara de la moneda
Venezuela dispone de las mayores reservas de petróleo del mundo, si bien la inversión en esta industria lleva años estancada. Aunque Trump justificó la “captura” de Maduro en su presunta vinculación con el narcotráfico, el mandatario estadounidense no ha escondido su interés para que empresas petrolíferas norteamericanas exploten el crudo del país caribeño. De hecho, menos de una semana después del ataque a Venezuela, Trump ya ha anunciado que Venezuela exportará petróleo a Estados Unidos por valor de 2.000 millones de dólares.





