Panorama general de la seguridad alimentaria
en América Latina y el Caribe
Se estima que en 2023 el 9,1% de la población mundial —733 millones de personas— sufrió
hambre, definida como la prevalencia de la subalimentación (FAO y otros, 2024). Esta cifra
representa una caída de 3,7 puntos porcentuales respecto de 2000, pero un aumento de
1,6 puntos porcentuales con respecto a 2019, previo a la irrupción de la pandemia de enfermedad
por coronavirus (COVID-19) y al alza del precio de los alimentos causada por la guerra entre la
Federación de Rusia y Ucrania (véase el gráfico 1). En América Latina y el Caribe, la prevalencia
del hambre en 2023 fue significativamente menor que a nivel mundial, y afectó al 6,2% de la
población. Si bien esta cifra se ubica 4,2 puntos porcentuales por debajo de la registrada en
2000, se mantiene en niveles levemente superiores a los observados antes de la pandemia, pese
a la disminución que experimentó en 2022 y 2023. Se estima que ese último año, 41 millones de
personas sufrieron hambre en la región (4,7 millones de personas más que en 2019). De ellas,
22,8 millones (56%) residían en América del Sur, 10,5 millones (26%) vivían en Centroamérica y
México, y 7,7 millones (19%) en el Caribe. La menor prevalencia del hambre en la región en los
últimos dos años se explica por su caída en América del Sur, ya que se ha mantenido estable
en la subregión de Centroamérica y México y, de hecho, ha aumentado en el Caribe.





