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Bolivia dejará de importar cemento y podrá exportarlo

  Publicado el: 20 de marzo de 2017

Itacamba viene de inaugurar la primera planta integral de cemento de Bolivia y uno de sus accionistas bolivianos, Fernando Tuma, asegura que ha llegado la hora de exportar el principal insumo del boyante rubro de la construcción en un país que el año pasado compró del extranjero la friolera de 400.000 toneladas métricas.

Tuma lo dice impertérrito, a sabiendas de la presencia tradicional de la Sociedad Boliviana de Cemento devenida en la peruana Yucra, con base en el occidente andino, de la Fábrica Nacional de Cemento, de la Sociedad Boliviana de Cemento y de otras industrias, atienden, en condiciones de insuficiencia, el mercado boliviano hace décadas.

“La primera misión de Itacamba es garantizar la provisión de todo el oriente boliviano; que en Santa Cruz nunca más se tenga que dormir en las calles, los trabajadores de la construcción, para comprar cemento”, dice seguro este empresario que ha invertido sus caudales en una fábrica de cemento integral, es decir que esta industria producirá a la par el insumo principal después de la piedra caliza, el clinker. Bolivia pasará de importar 20% de su necesidad de cemento a autobastecerse y a exportar un remanente con Itacamba.

“El segundo objetivo es reemplazar todas las importaciones. Bolivia en 2016 importó 400.000 toneladas de cemento y de clinker.

Este año vamos a ser autosuficientes y vamos a exportar. O sea vamos a generar divisas en vez de gastarlas”, complementó Tuma. Montado bien en sus 70, este empresario, uno de los pocos bolivianos que se animó a invertir sus buenos pesos en la hotelería del Puerto Suárez de los 80 y 90 del siglo pasado, cuando esa tórrida ciudad fronteriza capital de la provincia Germán Bush no poseía traza de urbe, sabe dónde puso la fábrica integral de cemento. Itacamba se emplaza a unos 30 km de Puerto Suárez, en los aires del Canal Tamengo, en la frontera oriental de Bolivia con Brasil.

Lo mismo, a 6 horas de coche de la ciudad de Santa Cruz, la más poblada y pujante del país, que a su vez se conecta, por una carretera del ramal oriental con Trinidad, capital del vecino departamento de Beni. Esto supone una conexión con el vecino emergente Pando.

Emplazada en el este tropical de Bolivia, Santa Cruz se conecta por carretera con el central departamento de Cochabamba y éste, a su vez, con los mercados de La Paz, Oruro, Potosí, Tarija y Chuquisaca. Con Itacamba, Santa Cruz -en cuya provincia Germán Busch se emplaza la más grande planta de fabricación de cemento de Bolivia- pasará a liderar, con holgura, el mercado boliviano de la producción de cemento, de 314.000 toneladas en 2015 a poco menos de 1,6 millones de toneladas en 2017.

Productora del 70% de los alimentos que consumen los bolivianos, Santa Cruz, que exporta 1.000 millones de dólares año en alimentos (soja y derivados, es decir aceites, crudos y refinados, torta y harina; girasol y derivados; además de frejol, leche en polvo, carne y azúcar entre otros) genera casi el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) boliviano de 34.000 millones de dólares. Viejo lobo de mar, Tuma sabe por sí o por interpósita persona, que la construcción mueve el 6% del PIB, es decir, entre 1.800 y 2.000 millones de dólares año.

El potenciamiento de las instalaciones de Itacamba (antes Cemento Camba), que comenzó a operar en 1997, se registra en momentos en que el gobierno del presidente Evo Morales proyecta construir Puerto Busch. Se trata de la primera iniciativa estatal en forma para desarrollar un puerto en la cabecera de la Hidrovía Paraguay-Paraná que, de manera soberana, le permitiría al comercio exterior boliviano importar y exportar sin trabas.

A Puerto Busch se suman, obras de calado previstas por el gobierno de Morales, tales como el tramo ferroviario Motacusito-Puerto Busch, lo que permitiría canalizar las potenciales exportaciones de acero del Mutún, la segunda reserva de hierro del planeta en el extremo oriente de Bolivia en la frontera con Brasil.

Con los aportes accionarios de Votorantim, la multinacional brasileña, una de las más grandes del mundo y, ahora último de la española Molins SA, con alta reputación internacional en la industria de los cementos, Itacamba multiplicó por varias su musculatura como para asegurar que Bolivia tomará la iniciativa y dejará atrás una historia de filtración de divisas, por lo menos en ese rubro.

“No sólo estamos inaugurando la primera planta integral de cemento del oriente (boliviano) con tecnología de última generación.

También, estamos permitiendo que Bolivia sea autosuficiente en la producción de este insumo tan importante para el desarrollo”, señaló el gerente general de Itacamba, Alexander Capela, al tiempo de inaugurar la Planta Integral de Cemento Yacuses, el sábado anteúltimo, en presencia de Morales y de líderes de la Central Obrera Boliviana y los movimientos sociales.

Con la visión que otorga el momento boyante de la economía boliviana, que abonó en los últimos 10 años el terreno para la inversión extranjera directa y la seguridad jurídica para hacerlo en el país, Itacamba, que movió, a su vez, el mayor financiamiento otorgado por la banca privada boliviana, se ha puesto a la altura del desafío planteado por el gobierno de Morales para construir la presa hidroeléctrica de Rositas y, de paso el proyecto de Viru Viru. “Cerca del 50% de los recursos (invertidos, 220 millones de dólares) fueron viabilizados mediante un crédito sindicado en el que participaron los principales bancos de Bolivia, convirtiéndose en el financiamiento más grande realizado por la banca nacional en toda su historia”, reseñó Capela.

Itacamba -que fabricará el insumo clave del clinker, que antes de ahora importaba la industria nacional en su mayoría- pondrá a disposición del mercado boliviano de la construcción 1,2 millones de toneladas de cemento al año. Se habla de 65.000 bolsas de 50 kg y bolsas big de 2 tolenadas día.

“Desde ahora, Bolivia es autosuficiente en cemento”, sentenció Capela. Itacamba ha invertido, en la construcción de la planta, 220 millones de dólares y poco menos de ese montante en los predios y el proceso de logística, además de emplear, en el tiempo de instalación de la planta a 3.600 trabajadores.

“Continuaremos acompañando el progreso de Santa Cruz, Beni y en Tarija, que son nuestras áreas naturales de actuación y donde se concentra la mayor dinámica de construcción de Bolivia. En el corto plazo también estaremos abasteciendo a otros departamentos, provincias y ciudades de Bolivia”, destacó Capela.

La producción de cemento en Bolivia se situó en el orden de 2,69 millones de toneladas métricas entre enero y septiembre de 2016. Según el estatal Instituto Nacional de Estadística (INE), el mercado boliviano del cemento demandó el año precedente, en ese lapso, poco menos que el índice de producción.

El complejo boliviano de cemento, acicateado por privados, produjo en 2010 un total de 2,4 millones de toneladas métricas y, en 2015 alcanzó un nivel de producción de 3,4 millones de toneladas métricas. Se estima que, con el aporte de Itacamba, la producción de cemento en Bolivia se situará en el orden de 4,6 millones de toneladas en 2017.