Compartir:

 
 

 

Santa Cruz muestra significativos avances en la reducción del trabajo infantil


 

El Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), organizaron una visita de campo a distintas comunidades del norte integrado, en el recorrido periodistas conocieron in situ los principales avances y retos en la erradicación del trabajo infantil.

En la última década se redujo significativamente el trabajo infantil entre los niños, niñas y adolescentes del norte de Santa Cruz, hijos de familias que trabajan en la zafra de caña de azúcar, afirmó la Responsable de Trabajo Infantil del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, Lidia Mayser, al referirse a los principales retos y avances en materia de erradicación de trabajo infantil.

Esta información fue verificada por casi una veintena de trabajadores de la prensa, quienes participaron de una visita de campo que recorrió algunas comunidades del norte integrado del Departamento cruceño.

La actividad fue organizada por el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con el apoyo del Ingenio Azucarero Roberto Barbery Paz de la Corporación UNAGRO, con la finalidad de conocer información, de primera mano, respecto a los principales avances y retos en la erradicación del trabajo infantil.

En ese marco, Mayser explicó que en la gestión 2003, cuando comenzó a trabajar con el programa de Responsabilidad Social Empresarial interinstitucional “Hagamos Equipo”, que busca reducir el trabajo infantil entre los menores de familias que participan de la zafra de caña de azúcar en la ciudad de Santa Cruz, se tenía una relación de 90-10; donde 90% de los menores de 18 años que acompañaban a sus padres en los campamentos zafreros no asistían a unidades educativas, frente a un 10% (compuesto principalmente por niños que vivían en la región) que sí recibían formación escolar.

Actualmente esa relación se invirtió, gracias al esfuerzo mancomunado de autoridades, empresas, instituciones y ONG, que convergen esfuerzos para mitigar el flagelo social en el que los menores se veían involucrados, “ahora, el 90% de los niños que viven en los campamentos zafreros reciben formación escolar, y si todavía queda ese 10% que no va a la escuela es principalmente porque en estas zonas rurales no se tiene la oferta académica completa para que el niño termine el bachillerato”, apuntó.

EL AVANCE MÁS IMPORTANTE

El avance más destacable alcanzado en esta problemática es la toma de conciencia de parte de padres de familia enrolados en la zafra de caña de azúcar, quienes entendieron la necesidad que tienen sus hijos de recibir formación académica como la principal herramienta para romper el círculo de pobreza en el que se ven inmersos, informó la Gerente de Responsabilidad Social Empresarial del IBCE, Diana Sabillón.

Asimismo, la funcionaria del IBCE aseveró que el cambio actitudinal en los trabajadores zafreros es fruto del trabajo constante, que vienen realizando por más de una década distintas instituciones como la Gobernación, UNICEF e IBCE.

“NO AFLOJEMOS LA MARCHA”

Para la Especialista en Protección de la Niñez y Adolescencia de UNICEF, Sandra Arellana, lo conseguido hasta aquí es de mucha relevancia, por lo que pidió a los presentes que “no aflojemos la marcha” en la lucha contra el trabajo infantil y ponderó que sea mediante el Triple Sello, acciones del Ministerio de Trabajo o por cualquier otra estrategia, “se haga llegar el mensaje al resto del país y al mundo entero que ya no hay trabajo de niños, niñas y adolescentes en la zafra de caña de azúcar”.

En ese sentido, afirmó que esta es una oportunidad de oro para replicar estas acciones en otras áreas como la minería o la zafra de castaña. Como segundo mensaje, la representante de UNICEF habló de la preponderancia del rol del consumidor responsable e identificó a la población en general como actores centrales en esta lucha, convocando a la ciudadanía a que exija a otras empresas de dentro y fuera del sector a sumarse a la erradicación del trabajo infantil.

PRINCIPALES RETOS

Como principales retos de la lucha contra el trabajo infantil, Lidia Mayser, de la Gobernación identificó la necesidad de seguir avanzando con el Triple Sello en la certificación del 100% de la producción, de los dos ingenios que ya están involucrados con esta iniciativa y de ampliar la certificación hacia otras actividades económicas.

Para Mayser, el segundo mayor desafío tiene relación con la oferta escolar completa en el área rural, para que los menores consigan terminar el bachillerato, consiguiendo al mismo tiempo que se mantenga la población dedicada a la agricultura, que de momento está empezando a emigrar a la ciudad en busca de nuevas oportunidades para terminar sus estudios.

LA INCIATIVA DEL TRIPLE SELLO

En esa línea, el IBCE, como institución técnica de promoción del comercio exterior, mediante el apoyo del Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (IBNORCA), y con el alto respaldo de UNICEF y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), comenzó a trabajar desde el 2007 en la generación del “Triple Sello”, un compendio de tres normas nacionales que tiene por objetivo garantizar al consumidor de productos bolivianos provenientes de la agroindustria, que su cadena productiva está libre de Trabajo Infantil, Trabajo Forzoso y Toda Forma de Discriminación.

Hasta la fecha el Ingenio Azucarero Guabirá S.A. certificó con el Triple Sello el 55% de su producción de azúcar; mientras que el Ingenio Azucarero Roberto Barbery Paz, de la corporación UNAGRO, se sumó a la iniciativa certificando el 29% de su producción azucarera y el 33% de su alcohol. Actualmente, IBCE está trabajando en la actualización del Triple Sello, de manera que la certificación trascienda a otros sectores de la actividad económica boliviana como la minería, o la cosecha de castaña donde el trabajo infantil también está presente.

EL RECORRIDO

La visita de campo comprendió la Unidad Educativa San Félix, de la comunidad “Agua Dulce”, Municipio de Saavedra; y a la Defensoría de la Niñez de la misma comunidad, para posteriormente trasladarse hasta la Unidad Educativa Francisco Pedraza, de la comunidad San Juan del Carmen, del Municipio de Mineros.

En todas estas localidades se apreció a simple observación cómo los pobladores de los otrora campamentos zafreros, aquellos que lucían como un conglomerado de carpas azules que hacían de precarias viviendas, actualmente disfrutan de casas de material. Además, se tiene la construcción de Unidades Educativas, que comenzaron como escuelas móviles, sin infraestructura, ni muebles, para convertirse en escuelas que ahora acogen dentro de sus paredes a cientos de niños que llegan hasta ellas en busca de mejores días. Las mejores condiciones de vida, también se reflejan en el abastecimiento de agua potable y servicio sanitario.

Siguiendo con el recorrido los periodistas llegaron hasta el Ingenio Azucarero “Roberto Barbery Paz” (UNAGRO), donde el Director de producción Winston Carrillo informó que para la siguiente gestión esperan elevar de 29% a 50% su producción certificada bajo el Triple Sello. Finalmente, el grupo arribó hasta la Propiedad Cruz del Sur, que también certificó su producción de caña de azúcar bajo el Triple Sello.

EL TRABAJO INFANTIL EN BOLIVIA

La Ley Departamental N°46, de Erradicación del Trabajo Infantil y Protección del Adolescente Trabajador y Trabajadora, del 26 de Julio de 2012, define el trabajo infantil como “Toda actividad desarrollada por niños y niñas menores de 14 años, con las características establecidas en el ámbito de aplicación que los priva de su niñez, atenta contra su salud y dignidad; obstaculiza su desarrollo físico, mental, espiritual, social o sea moralmente nociva e interfiera en su formación escolar”. Por otro lado, el artículo N° 129 del Nuevo Código Niño, Niña y Adolescente, la edad mínima para trabajar en actividades por cuenta propia hasta los 10 años de edad, bajo la autorización expresa de la Defensoría de la Niñez.

Según la Encuesta de Trabajo Infantil, realizada por el Instituto Boliviano de Estadística (INE) y la OIT en 2008, en el territorio nacional existía a esa fecha cerca de 850 mil menores sometidos al trabajo infantil, mientras que un 74% de esos niños estaban desarrollando actividades peligrosas.

 

Santa Cruz, 15 de septiembre de 2016